Artículos que contienen ‘Casa do Gaiato’
Fue un gran éxito. Los amigos de Cruzada por los Niños echaron el resto y abarrotaron la galería madrileña Espacio UnoNueve para ayudar al orfanato Casa do Gaiato, Mozambique, cuyos niños necesitan ayuda urgente debido a las dificultades económicas que atraviesan por culpa de la crisis. Prácticamente se vendieron todas las fotografías de Pablo Caruncho y Sofía Wittert. Presentó el acto la gran periodista Mercedes Milá, quien estableció un divertido diálogo con los artistas y con la presidenta de esta ONG, María Díaz de la Cebosa, que colabora con esa y otras instituciones mozambiqueñas desde el año 2006 para lograr que muchos niños sin recursos o en situación de desamparo tengan asegurado el presente y puedan aspirar a un futuro mejor. “La situación es muy difícil —afirmó la presidenta de Cruzada por los Niños— porque cuando Occidente se constipa, allí hay pulmonía doble”.
El próximo martes 19 de junio la gran periodista Mercedes Milá presentará en la galería madrileña Espacio UnoNueve (calle Gutenberg 4) una exposición de fotografías cuya venta se destinará a ayudar a la institución mozambiqueña Casa do Gaiato, cuya gestión se está viendo perjudicada por la grave crisis económica que padecemos en la actualidad. Esta exposición consta de dos series de fotografías, tituladas The Strength of Weakness (La fuerza de la debilidad) y Gaiato en la Retina, realizadas allí por los artistas Pablo Caruncho y Sofía Wittert, y ha sido organizada por la ONG Cruzada por los Niños que preside María Díaz de la Cebosa, a su vez presidenta de la Fundación International Studies y de la universidad The College for International Studies. El acto se celebrará a las ocho de la tarde y se servirá un cóctel.
Desde finales de 2006 Cruzada por los Niños colabora con Casa do Gaiato, organización que comenzó su labor en el año 1991 en respuesta a la llamada de ayuda del Gobierno de Mozambique para solucionar el problema de los niños huérfanos o abandonados tras la guerra civil que había sufrido su país casi desde su independencia. Casa do Gaiato hoy acoge y educa a otros muchos niños en situación de desamparo, los protege y los prepara para un futuro digno. Asimismo, se ocupa de la integración en el medio en el que viven, llevando a la población a participar en este proceso, mejorando de esta manera el desarrollo comunitario.
Colaboran
La revista Yo, dona, que se distribuye con El Mundo todos los sábados, dedicaba este fin de semana un estupendo reportaje a los alumnos de la universidad The College for International Studies (CIS) que han elegido entre sus asignaturas el Mozambique Service Project, programa de cooperación que lleva a cabo la ONG Cruzada por los Niños en esa joven nación africana.
Tras presentar a sus lectoras los proyectos educativos y deportivos que esta ONG lleva desarrollando desde 2007, recoge las impresiones de Alba y Jorge, dos de los alumnos que este año han viajado a Massaca, aldea situada a dos horas de la capital, Maputo, donde se encuentra uno de los orfanatos que administra Casa do Gaiato, organización con la que nuestra ONG ha suscrito un convenio de colaboración.
Sus impresiones dan cuenta de una descarga de impactos visuales, de sentimientos y realidades dolientes que luego han tenido que volcar en sus ordenadores. Los dos destacan entre sus recuerdos lo vivido durante la jornada que compartieron con los estudiantes mozambiqueños becados por Cruzada. Entre ellos, Marta, licenciada en Gestión de Educación que tiene una hija muy pequeña y que espera un bebé; además de estudiar y atender a su niña, también se ocupa de sus sobrinos, quienes viven con la abuela, una mujer de 50 años, que ha soprepasado en cinco su esperanza de vida en Mozambique.
Jorge y Alba también recuerdan la jornada que pasaron junto a un grupo de activistas con conocimientos de enfermería, entre los que se encontraba Fátima, una joven que todos los días recorre su sector para visitar a los enfermos, escucharlos y consolarlos, comprobar que llevan al día su cartilla sanitaria y cuidar de su medicación. “¡Cuánto que aprender y meditar!, reconocen los estudiantes del CIS, marcados de por vida con la huella del compromiso social hacia África”, concluye el reportaje.

