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Durante la solemne ceremonia de graduación de la Promoción 2012 de CIS hicieron uso de la palabra la presidenta de la universidad, María Díaz de la Cebosa; la embajadora de Mozambique, Fernanda Moisés Lichalé, invitada de Honor al acto; y el vicepresidente ejecutivo de CIS, Branko Saín, quien pronunció la tradicional Invocatio. Por parte de los estudiantes, intervinieron Blanca de Luis Martínez, que habló en nombre de sus compañeros, y Sofía Wittert, antigua alumna. Publicamos a continuación sus discursos completos.
El viernes 29 de junio se celebró la solemne ceremonia de graduación de la Promoción 2012 de CIS – The College for International Studies. Al acto, que tuvo lugar en el madrileño Club de Campo, asistieron numerosos familiares y amigos de los estudiantes que iban a recibir sus diplomas de Associate Degree y CIS Certificate en las áreas de Business, Communications y Liberal Arts. Fue una tarde doblemente calurosa debido a la temperatura que marcaban los termómetros y a la que producían las emociones. Toda graduación universitaria es, a la vez, una despedida y un nuevo comienzo: atrás se dejan años de estudio y convivencia, pero también es el punto de partida de una nueva andadura, pues los alumnos de CIS proseguirán sus estudios en Estados Unidos, muchos en Endicott College (Boston, Massachusetts) y otros en diversas universidades norteamericanas. A las ocho en punto de la tarde daba comienzo la ceremonia con el tradicional desfile de profesores y estudiantes marchando al son del gaitero.
Enseguida, se acomodaron en el escenario Erik Baum, profesor de Comuniccación que este curso ha sido distinguido por los alumnos y por el Claustro con el Premio a la Dedicación Docente; Mary McCarthy, decana de CIS, que ofició de maestra de ceremonias; Branko Saín, vicepresidente ejecutivo de esta universidad a quien correspondió realizar la Invocatio de la ceremonia; Fernanda Moisés Lichalé, embajadora de Mozambique, invitada de Honor, que pronunciaría un emotivo y elocuente discurso especialmente dirigido a los estudiantes; María Díaz de la Cebosa, presidenta de esta universidad y de la Fundación International Studies, que dictó la lección inagural; Warren Jaferian, decano de Programas Internacionales de Endicott College, institución académica de referencia en EE.UU; Richard Pacheco, decano de la sede madrileña de esa universidad; y Aníbal Bogliaccini, decano Académico y de Asuntos Internacionales de CIS.
“Compromiso, solidaridad, esfuerzo y pragmatismo”
María Díaz de la Cebosa intervino a continuación y dictó una intensa e inteligente lección inaugural en la que situó a los estudiantes en la gran encrucijada que vivimos actualmente: “Yo no sé si sois afortunados o desafortunados -afirmó-, pero lo cierto es que os ha tocado vivir ahora, mientras completáis vuestros estudios universitarios, un momento histórico trascendental. Pensándolo bien, creo que sois muy afortunados, pues estamos al comienzo de un tiempo nuevo del que vais a ser protagonistas”
La presidenta de CIS señaló después cuáles son, a su juicio, las características más destacadas de este apasionante momento histórico: “Por una parte, las grandes migraciones han incorporado un maravilloso caudal de sangre nueva a nuestros países que, al ser cada vez más mestizos, también son cultural y socialmente más vitales y vigorosos. Por otra parte, la revolución digital ha transformado radicalmente no sólo la comunicación, el intercambio cultural y la economía, que ahora son globales, sino también las relaciones entre los distintos pueblos y naciones en todos los órdenes de la vida, en busca de un equilibrio más justo”.
A la oradora no le caben dudas de que, hoy, la gran aspiración “debe ser la globalización de la justicia para que todos salgamos ganando. La voluntad de ser de cada persona, la esencia del hombre, su alma única y definitiva, lleva a cabo acciones individuales que pueden transformarlo todo. Y he aquí la importancia de la educación como el eslabón de unión de los pueblos”.
Pese a la crisis económica y al desconcierto, Díaz de la Cebosa espera que “una juventud cultivada puede cambiar el mundo, y confío que vuestra generación sea el origen de ese cambio”. Y acto seguido se preguntó: “¿Cuáles son las claves para salir adelante y con bien de esta crisis global?”, para responder: “En CIS creemos firmemente en tres pilares: el compromiso, la solidaridad y el esfuerzo, que sustentan nuestro ideario educativo junto con el pragmatismo. Hay palabras claves: responsabilidad, disciplina, generosidad, empatía, entusiasmo, curiosidad, valentía, nobleza, honestidad, que individualmente definen una actitud, pero unidas forman un todo y definen a la persona en la que tenéis que convertiros”.
La presidenta de la Fundación International Studies y de CIS concluyó su discurso deseando a los graduados de la Promoción de 2012 “todo lo mejor en vuestra nueva andadura. Ha sido un privilegio haber compartido estos años con vosotros, y solo os pido que no dejéis de soñar, pero soñad en grande“.
“No hay más vida que la que vosotros imaginéis”
La embajadora de Mozambique, Fernanda Moisés Lichalé, comenzó su discurso pidiendo a los alumnos de CIS que al concluir una importante etapa de su formación humana, reflexionaran sobre lo vivido. ”Como en todos los balances, siempre hay que reservar -aconsejó- un espacio para el apartado de los pros y de los contras, lo más y lo menos; los beneficios y las pérdidas”. Ese balance debe encarar el provenir pues, como “suele decir el presidente de mi país, Armando Emilio Guebuza, hay que fomentar la autoestima y la confianza en el futuro. Un futuro risueño donde seréis capaces de contribuir con vuestra sabiduría e inteligencia a eliminar los males que enferman al mundo en este siglo nos ha tocado vivir. Me refiero a la crisis económica mundial, a los conflictos, a las guerras, a la hambruna, a las enfermedades epidémicas, a los desastres naturales y a otros males que asolan nuestras sociedades”.
Después, se preguntó: “¿Qué podría deciros esta joven diplomática que viene de un lindo país más conocido como la Perla del Índico, Mozambique, en el que hay niños y jóvenes que desgraciadamente no han tenido la oportunidad de estudiar? Y no la tienen porque porque se ven obligados a trabajar para sustentar a sus familias o porque la guerra les ha robado a sus parientes más cercanos y mayores”.
Más adelante, tuvo palabras muy cariñosas para María Díaz de la Cebosa, a quien le une una entraña amistad, y alabó que CIS sea un caso único de cooperación y desarrollo pues ha creado el Mozambique Service Project, que tiene carácter académico, y en colaboración con la Ong Cruzada por los Niños “viene participando en la financiación de proyectos que están íntimamente ligados a la formación de esos niños que sufren carencias, ofreciéndoles un futuro y una esperanza. En fin, este es un ejemplo de cómo con pocos recursos y una voluntad enorme de hacer algo por los demás, podemos contribuir a cambiar la dialéctica de la vida aportando lo bueno que existe dentro de nosotros”.
Después citó al filósofo y escritor español Fernando Savater, para quien “la gran encrucijada de la educación actual es enfrentar la deshumanización de la sociedad. La educación es el motor principal de la transformación social, ya que ella determina la clase de individuos que estamos formando. La persona educada amplía sus conocimientos y sus habilidades encarnando sus valores positivos”.
Por último, aconsejó a los jóvenes que se graduaban: “No hay más vida que la que vosotros imaginéis. Tenéis que despertar al Quijote que hay dentro de vosotros y salir en busca de aventuras y de la vida que siempre habéis soñado. No os conforméis con lo que creéis que os ha tocado. Si vosotros mismos, como el Quijote, no inventáis vuestros propios gigantes, serán los demás los que os acaben viendo como enanos”, concluyó.
“Tenemos que ser mensajeros de valores esenciales”
Blanca de Luis Martínez habló en nombre de sus compañeros de promoción y reconoció que “hemos recorrido solo una parte de un camino muy largo que nos va haciendo maduros, comprometidos y honestos; y en ese camino nos habéis ayudado todos cuantos trabajáis en CIS y, cómo no, de un modo muy especial, nuestros padres. Con toda seguridad, si hubiera una balanza que midiera el peso del esfuerzo, todos vosotros pesaríais mucho más”.
“Somos el futuro –añadió- y tenemos que ser mensajeros e impulsores de valores esenciales. Cada vez tengo más claro que el éxito en la vida es, en general, llegar a sentirse feliz con lo que se hace y con lo que se tiene… Puedo entender el éxito como la consecución de los objetivos que me planteo en la vida”. Sin embargo, esa noción de éxito le parece tan insuficiente como poco satisfactoria, pues “aunque normalmente se emplee en términos laborales y académicos, yo entiendo que se puede ampliar a muchos aspectos emocionales del ser humano: se puede tener éxito como madre, en las relaciones con los demás y colaborando con quien más lo necesite; y en otros muchos aspectos más que te hagan sentir una vida más plena”.
“Ojalá que el día de mañana logremos tener -concluyó- un gran éxito, tal y como lo entiende Waldo Emerson:
Reír a menudo y mucho.
Ganar el respeto de la gente inteligente.
Apreciar la belleza.
Estar enamorados de nuestro trabajo.
Encontrar lo mejor en los demás y…
Dejar el mundo un poco mejor.
Gracias a todos por todo”.
“Luchad por lo que queréis, por vuestros sueños”
Cerró el turno de intervenciones la fotógrafa, y antigua alumna de esta universidad Sofía Wittert, y confesó que “cuando me pidieron un discurso, debo admitir que mi primera reacción fue de pánico; pero luego empecé a pensar lo que CIS significó para mí y las cosas que sentí durante esos años”.
Para esta joven luchadora “la sensación más importante fue que, por fin, mi esfuerzo era recompensado: soy disléxica y me di cuenta sola, a los cinco años, cuando le dije a mi madre que era tonta. Desde entonces tuve que demostrar que yo simplemente tenía una forma distinta de aprender”.
Sin embargo, aunque el camino no le ha resultado fácil, “en CIS empecé a creer más en mí y los resultados empezaron a llegar”. Por eso, recomendó a quienes hoy protagonizan un momento de la vida por la que ella transitó no hace mucho tiempo, que “tenéis que luchar por lo queréis, por vuestros sueños. Por muy difícil que os parezca hacerlos realidad, nunca dejéis de luchar, y si os caéis, tenéis que levantaros y seguir. Los sueños se cumplen. Yo estoy cumpliendo el mío: ya tengo mi propio estudio de fotografía”.
La entrega de diplomas
Por fin, llegó el momento más esperado de esta no por larga menos emotiva ceremonia: la entrega de los diplomas que acreditan haber obtenido el Associate Degree y el CIS Certificate a los alumnos que han cursado estudios de Business, Communications y Liberal Arts en The College for International Studies. La presidenta de CIS y el decano de la sede española de Endicott College, Richard Pacheco, fueron llamando al estrado a cada uno de ellos, bajo la atenta mirada de Warren Jaferian, decano de Programas Internacionales de esa universidad, quien realizaría después la intervención de clausura; de Mary McCarthy, decana de CIS, y de su decano Académico y de Asuntos Internacionales, Aníbal Bogliaccini.
Obtuvieron el Associate Degree: Ignacio Alcorta, Teresa Amoedo, Matilde María Avelló Solís, José Antonio Blasco, Gonzalo Calvillo, Blanca de Luis Martínez, Juan Bosco Domecq, Fernando Fitz-James Stuart Solís, Alejandro García Martino, María González del Valle, Casilda Herrero Solís, Álvaro Jiménez Cifuentes, Juan Lazcano Bello, Ricardo Mínguez de la Cruz, Alba Moreno Santa, Beltrán Palazuelo Barroso, Sofía Palazuelo Barroso, Pablo Salord Losantos, Gonzalo José Senosiaín, Federico Carlos Signorelli, Sofía Solano Mendoza, Pedro Suárez de Lezo de Torres, Pablo Trapote Vethencourt, Pedro Tur de Montis, Alejandro Ucha Gutiérrez y Fernando Ucha Tortuero.
Después les tocó el turno a quienes fueron acreedores del CIS Certificate: Khaleda Al-Assir Fernández Longorta, Gonzalo Alcover Olaso, Clara Arcila Barbour, Javier Carabias García-Quirós, Jorge Carabias García-Quirós, Rafael Castillo García-Andrade, Tirso Díaz de Olazabal, Álvaro Ibáñez Cano, Camila Manfredi Belforte, Álvaro Mauro Jessen y Pablo Pascual-Terrats Tejero.
Todos a una, cuando concluyó la solemne entrega de diplomas, lanzaron sus birretes al aire. Signo de alivio por el esfuerzo realizado durante su estancia en CIS, y promesa de afrontar los retos de la nueva andadura que iniciarán cuando acabe el verano.
En momentos de grave crisis económica y social como el que ahora padecemos, los empresarios deben tomar graves y urgentes decisiones ante situaciones inéditas, tal y como los buenos generales han de hacer en campaña. ¿Pueden los emprendedores aprender de ellos? Sí y mucho, no sólo de sus aciertos sino también de los errores cometidos en momentos decisivos. Una campaña militar es una encrucijada vital que se gana o se pierde en función de elementos humanos, como el liderazgo ejercido, el pensamiento estratégico y el táctico, el reconocimiento de las limitaciones y, entre otros factores, la consecución de buenas alianzas. A tal indagación se dedica el ciclo “Re-encuentros con la Historia”que organizan la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) y la Fundación Ramón Areces en colaboración con la Fundación International Studies y el Centro Superior de Estudios de la Defenda Nacional (Ceseden), y cuya primera jornada se celebrará el próximo martes 21 de febrero con la participación de dos expertos, el teniente coronel Enrique Biosca Ponce, profesor de Organización y Liderazgo de la Escuela Superior de las Fuerzas Armadas; y Benito Díaz de la Cebosa, director de Imlass Consulting y asesor de Desarrollo e Innovación de la universidad The College for International Studies, conferenciante especializado en liderazgo, habilidades directivas y equipos de venta. || Leer más





